viernes, 15 de agosto de 2014

Primer día de clases de un pequeño, ¿cómo superarlo?

Carlos Armando Ávila Cota.
Consultor Pedagógico de Amco,
líder en investigación, desarrollo
e implementación de metodologías educativas
http://www.amco.me

A diferencia del regreso a clases a un nuevo ciclo escolar, la primera vez que un niño asiste a la escuela es, tanto para los niños como para los padres, una gran experiencia. Es bien sabido que cuando los niños cumplen 4 años deben ir a la escuela, ya que socialmente se establecen los tiempos para iniciar la vida académica, y de esta manera cubrir en tiempo y forma con los programas de estudio, los cuales están estructurados para cumplir los retos de la sociedad y del mundo globalizado. Sin embargo, a los 4 años los pequeños no comprenden que el mundo es seguro y que es natural separarse por momentos de sus padres, y tampoco entienden que convivir con otras personas fuera de su hogar será la base de toda su vida personal y profesional.

Es normal que el primer día de clases genere miedo y tensión en los pequeños, pues es natural tener esa respuesta ante lo desconocido, por ello, es fundamental prepararse para enfrentar adecuadamente la primera vez en la escuela, para lo cual es importante:

Por parte de los padres de familia

1. Que los papás se sientan felices y en control emocional en cuanto al primer ingreso de sus hijos a la escuela,  ya que los niños se dan cuenta del estado anímico de sus padres y les afecta en su percepción del primer día de clases.
2. Que en casa los niños pequeños empiecen a realizar tareas como acomodar sus ju-guetes, ayudar a regar el jardín, limpiar una mesa, o les den la oportunidad de esco-ger qué pantalón o camiseta ponerse. Con pequeñas acciones como estas les damos el mensaje de que valen y pueden, asimismo, les damos independencia y autonomía gradual, esto les irá dando seguridad y confianza en ellos mismos, y les será más fácil estar solos en el colegio.

Por parte de la escuela

3. Que en el colegio se les de la “bienvenida” de forma cálida y amigable. Los primeros días de clase deben estar centrados en los niños, es decir, las maestras deben conocerlos y hacerles sentir que están en un lugar seguro y que lo que vivirán ahí será positivo.
4. Que en el colegio no se les fuerce a aprender, pues el aprendizaje es natural y atrac-tivo por sí mismo, así que el colegio debe hacerles sentir que son niños felices y ca-paces; solo así todo niño querrá aprender desde el primer día.

En definitiva, durante los primeros días de clase de los pequeños, tanto padres como maestros desempeñan un papel vital; ambas partes deben formar un equipo de trabajo donde juntos colaboren para crear un ambiente, sano, cálido, afectivo y cordial, así, el proceso de adaptación a la vida escolar será muy motivador para el niño. Esto es mucho más factible, cuando el plan de estudio se rige bajo modelos educativos de vanguardia que a través del fomento a la inteligencia emocional promueven un ambiente afectivo y de confianza, proporcionándole al alumno las condiciones óptimas para su aprendizaje y, por ende, el proceso es altamente motivador por sí mismo.

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